viernes, 2 de febrero de 2007

Para ser Felices ...


Solo necesitamos ... Una Guitarra y una Muchacha .... hmmm
La Guitarra para Tocar ...
Y la muchacha?
... Para cantar

Pues hoy andaba en Coronado me metí a una tienda de instrumentos musicales.

Recordé las ganas de tocar algún instrumento ... un piano, un violín un saxofón o una batería.

Mientras veía de arriba para abajo los chunches que vendían y sentía lástima por la educación que deseé tener y nunca tuve, tomé una guitarra y un violín, los pagué y llegué a mí casa como si hubiese cometido un crimen contra el orden de las cosas.

Espere un momento para ver si el universo no se desestabilizaba, mientras sacaba de la bolsa el estuche del violín y la guitarra.

Luego del momento euforico de ver un violin y una guitarra sobre mí cama, me empecé ha hacer las preguntas que debí hacer antes de comprar los intrumentos.

  • Hay distintos tipos de violines?
  • Quién me va ha enseñar a tocar violín?
  • El palito que toca las cuerdas de violín están hechas de algo como hilitos de seda!!? WTF que putas?
  • Sobre la guitarra también tengo las mismas incognitas ¿Compré la guitarra que tenía que comprar? Al rato y tomé un adorno de guitarra en vez de una guitarra de verdad.
Creo que no falta comentar que NO tengo donde guardar los intrumentos ...

También tengo dudas que alguién me quiera enseñar a tocar el violín (Tal vez en Ageco)

Ahora que estoy buscándo imagenes de violines en google me doy cuenta que hay grandes y pequeños ... WTF !!!!



3 comentarios:

Julio Córdoba dijo...

En el Mall San Pedro, en la planta baja, en el callejó paralelo a los estacionamientos hay unos peruanos que te pueden orientar. Finge que no has comprado aún lo que ocupas y te dan toda la charla. Si ocupás algo tienen varas traídas de China, baratas y de calidad, eso sí, no te enfadés por el tipo de factura que dan.

roche dijo...

A excelente consejo Julio, posiblemente lo haga.

Saludos,

fede2 dijo...

Sencillo, apollese en lo que para mí es el único método de educación que funciona: senpai - kōhai... o un poco más occidental, mentor - aprendiz.

Caigase a mi casa, lleve la guitarra, un cuadernito, y alistese para el dolor en la punta de los dedos y las horas de tocar una y otra vez escalas que con el tiempo se transforman en maneras para expresarse.